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Adiestramiento Canino: El perro adiestrado en la sociedad actual

Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano
Martin Luther King
 
Dr. Arsenio Menchero Sánchez
 
 
 
1.- EL PERRO GUÍA
 
ORIGENES
 
Perro educado en CCAM99, Escuela de Adiestramiento en MadridJoseph Resinger, nacido en 1775 y ciego desde los 17 años, adiestró a tres perros de su propiedad para servirse de ellos. El escritor austriaco Leopold Chimani recogió su historia y la publicó en el año 1827.
 
En el año 1819 apareció en Viena un libro que hablaba de las técnicas de adiestramiento de los perros para ciegos, basándose en el trabajo de Resinger y aportando mejoras. Ya entonces, los perros, adiestrados cuidadosamente por un especialista vidente, portaban un arnés rígido que servía de apoyo al ciego.
 
En 1845, apareció otro libro, escrito por el adiestrador alemán Jacob Birrer, en el que se recogía su sistema de adiestramiento de perros guías.
 
Sin embargo, no fue sino hasta casi un siglo mas tarde cuando comenzó a difundirse la preparación y empleo de perros guías en todo el mundo.
 
A ello contribuyó en gran manera la primera escuela especializada en el adiestramiento de pastores alemanes, asentada en Oldenburg y dirigida por el Dr. Gerhard Stalling. Tras la Primera Guerra Mundial, el gran número de soldados alemanes que perdieron la capacidad de ver, se beneficiaron directamente de su trabajo.
 
Gracias a los excelentes resultados obtenidos en Oldenburg, se inauguraron otras escuelas en Alemania, aunque aún en aquella época no produjeran eco alguno en los demás países.
 
En el año 1927, la criadora y adiestradora de perros americana Dorothy Eutis, que por aquel entonces residía en Suiza y trabajaba en las unidades de rescate de la Cruz Roja, tuvo conocimiento de los sistemas alemanes de entrenamiento de perros guía. Revisando la metodología de aquel entonces, escribió ese mismo año un interesante artículo en el periódico estadounidense “The Saturday Evening Post” en el que refería la importancia que había alcanzado el perro guía en Alemania.
 
Morris Frank, un jóven americano invidente, maravillado por el escrito, se puso en contacto con Dorothy y le propuso que adiestrara un perro para él. La adiestradora aceptó con la condición de que se desplazase a Suiza y participase allí en el adiestramiento.
 
Morris así lo hizo y, en 1928, acudió a realizar el paso de mando al criadero de Dorothy Eutis, “Fortunata Fields”, ubicado en la ciudad suiza de Vevey.
 
Durante su estancia, Morris Frank y Dorothy Eutis acordaron fundar un centro de adiestramiento de perros para invidentes en los EEUU.
 
Así, en 1929 la escuela de adiestramiento de perros guía “The Seing Eye” abría sus puertas en Nashville (Tenesee) para ubicarse más adelante en Morristown (New Jersey).
 
Al mismo tiempo, se inauguró en Laussane (Suiza) el centro “L’Oeil Qui Voit”, comenzando por preparar perros criados en Fortunata Fields para, desde 1934, organizar la cría en las propias instalaciones.
 
Algunos de aquellos primeros instructores, de nacionalidad suiza, francesa, inglesa o italiana, viajaron a otros países europeos y americanos y difundieron sus conocimientos.
 
Hoy en día, casi todos los países desarrollados cuentan con unidades de preparación de perros guía. En EEUU hay 11 escuelas, 14 en el Reino Unido, 10 en Francia, 5 en Alemania, 2 en Australia, 2 en Japón, 1 en Corea, 1 en Nueva Zelanda, 1 en Sudáfrica, 1 en la República Checa, 3 en Italia, 1 en Irlanda, 2 en Polonia, 2 en Bélgica, 1 en Holanda, 2 en Canadá, 2 en Noruega, 2 en Suiza, 2 en Israel, varias en Rusia y otros países del este y 1 en España.
 
La FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ESCUELAS DE PERROS GUÍA,con sede en el Reino Unido (GDBA), articula la actuación de las escuelas asociadas de todo el mundo.
 
Hoy en día, la existencia de centros de preparación de perros guía, es un indicador del grado de desarrollo de los servicios de protección social.
 
La mayoría de las escuelas de adiestramiento de perros guía son Fundaciones benéficas que se benefician de las aportaciones del Ministerio de Asuntos Sociales, de los Seguros Sanitarios o de los particulares. Algunas, incluso, están financiadas por organizaciones filantrópicas internacionales, como el Club de los Leones.
 
La idea de la primera escuela portuguesa de perros-guía para ciegos comenzó a gestarse en el año 1995. Hasta ese momento, Portugal era el único país de la Unión Europea, excepción hecha de Luxemburgo, que no disponía de esta ayuda técnica para los deficientes visuales.
 
El proyecto de Julio Paiva, profesor de motilidad, de Filipa Paivia, veterinaria y de Pedro Fonseca, ligado a la Escuela Profesional Beira-Aguieira consiguió la ayuda de la ACAPO (Asociación de Ciegos y Amblíoper de Portugal), de la DREC (Dirección Regional de Educación do Centro) y de la Cámara Municipal de Mortágua. El resultado fue la fundación de la ESCUELA PORTUGUESA DE PERROS GUÍA.
 
Se realizaron viajes a diversos países europeos con experiencia en la preparación de perros para invidentes, acudiendo entre otros a Inglaterra y Suecia, observando los modelos de estas escuelas.
 
Los primeros cachorros fueron donados por criadores y particulares y acogidos en familias voluntarias, que asumieron la responsabilidad de llevar a cabo la socialización de los mismos.
 
En 1997 Sabina Teixeira y Victor Acosta marcharon a Francia para realizar su formación como instructores.
 
Los primeros resultados comenzaron a apreciarse a principios de 1999, con la entrega de Camila, la primera hembra entrenada en Portugal. En ese mismo año fueron entregados otros seis perros.
 
Con el fin del año 1999 terminó también el programa Horizon. A partir de entonces, la ESCUELA DE PERROS-GUÍA se desligó de la Escuela Beira-Aguieira y se constituyeron las escrituras de una asociación sin fines lucrativos llamada ABAADV (Asociación Biera-Aguieira de apoyo al deficiente visual).
 
ABAADV fue enseguida reconocida como Institución Particular de Solidaridad Social y estuvo en condiciones de concertar un contrato con la Seguridad Social, con objeto de recibir subvención.
 
En la actualidad es importante la lista de espera de ciegos para la obtención de un perro-guía. Sin embargo, como media, sólo 8 animales pueden ser entregados cada año.
 
A españa llegaron los primeros perros guía en 1963 desde la Escuela de Rochester, en Detroit. Y, yo mismo, doy fe del excelente estado de preparación de estos ejemplares: un tío mío disfrutó durante años de los servicios de uno de ellos.
 
La Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) y la Asociación “Club de los Leones”, fundadora de la escuela “Leader Dogs”, establecieron que los ciegos españoles pudieran obtener perros preparados en EEUU. Así, entre los años 1991 a 1995, cruzaron nuestras fronteras 116 ejemplares. En la actualidad, se importan desde Rochester unos 25 perros al año.
 
La “Escuela de Perros-Guía para Ciegos General Óptica” de Sant Joan (Mallorca), fundada en 1966 por el Antonio Picornell y patrocinada por la empresa General Óptica, fue la primera de España. En sus instalaciones se adiestraron, aproximadamente, 150 perros y se formaron un buen número de preparadores. Fue clausurada en 1987
 
En el año 1990, se comienzan a preparar perros-guía en las instalaciones de la FOPG (Fundación ONCE del Perro Guía), organismo independiente de la ONCE pero financiado directamente por ella que, actualmente, cuenta con único centro en todo el territorio nacional, ubicado en la localidad de Boadilla del Monte, en la provincia de Madrid. La FOPG ha adiestrado, aproximadamente, 50 perros al año, los cuales han llegado a ser los auténticos ojos de los invidentes que han disfrutado y disfrutan de ellos.
 
Los instructores españoles, como los de otros muchos países, siguen las técnicas establecidas por la Federaión Internacional de Escuelas de Perros Guía (GDBA).
 
 
 
RAZAS
 
Considerando que, actualmente, en Inglaterra existen unos 5.000 invidentes, la GDBA supervisa la preparación de unos 7.500 perros guía. Su infraestructura es fenomenal:
 
Ø      cuenta con unas instalaciones que acogen a más de 300 hembras de cría y sementales
Ø      en el Reino Unido hay unos 1.000 cachorros acogidos en familias que, desinteresadamente, participan en su crianza y educación durante su primer año de vida
Ø      Se aproxima a 900 el número de perros en adiestramiento.
Ø      El número de perros retirados bajo la supervisión de la GDBA rondan los 850.
 
En la actualidad, las razas más utilizadas son:
Ø       El cruce entre Labrador y Golden (44%).
Ø       El Labrador Retriever (30%).
Ø       El Golden Retriever (14%).
Ø       El Pastor Alemán (5%).
Ø      En menor medida, se han empleado Leonberger, Pastor Belga, Bóxer, Border Collie y otras razas.
 
En la selección de los ejemplares, se considera un gran número de variables: talla de los progenitores, ausencia de taras genéticas físicas o psíquicas, carácter equilibrado, inteligencia adaptativa, dominancia, agresividad, capacidad de concentración, motivación, etc.
 
 
 
ADIESTRAMIENTO DEL PERRO GUÍA
 
En el adiestramiento del perro guía pueden diferenciarse tres etapas:
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1.      Fase de crecimiento y habituación.
 
Tiene lugar en el seno de una familia que, voluntariamente, asume la labor de crianza del cachorro y la de llevar a cabo su educación básica y habituación a la sociedad.
 
La familia se compromete a que el perro alcance el nivel máximo de adaptación social, no dejándole sólo más de 2 horas al día, permitiéndole vivir dentro de la casa, enseñándole a convivir con otros animales, haciéndole entrar en comercios, viajando con él en transporte público, etc.
 
El perro permanece con la familia a la que ha ido asignado y aprende a ser limpio, a aceptar la manipulación, a ser sociable, a desarrollar su autocontrol, a no tirar de la traílla, a no ser destructivo, a viajar en los transportes urbanos y a aceptar la obediencia como algo natural.
 
En definitiva, durante este período, el perro se integra en la manada de humanos en que le ha tocado vivir.
 
A los 8 meses de edad se realiza un profundo estudio veterinario y psicológico de los animales candidatos, descartando aquellos que no resulten potencialmente útiles. Étos pueden ser adoptados por las mismas familias que los criaron o ser asignados a otras que permanecenen lista de espera.
 
La GDBA mantiene su programa de cría y de introducción de cachorros en familias voluntarias desde el año 1956.
 
 
 
2.       Fase de adiestramiento específico.
 
Tiene lugar en el centro de adiestramiento y dura entre 6 meses y un año. Durante este tiempo se perfecciona la educación básica y se desarrolla el adiestramiento especializado. El perro aprende a caminar en línea recta, a rodear bordillos y a sortear obstáculos.
 
Progresivamente, se le incita a resolver situaciones cada vez más difíciles, al tiempo que se le confiere un grado creciente de responsabilidad.
 
Al final de esta etapa, el adiestrador trabaja con un antifaz para no incurrir en la tentación de ayudar al perro durante los entrenamientos.
 
 
 
3.       Fase de acoplamiento
 
Tiene lugar cuando el perro ha cumplido el año y medio o dos años de edad y ha superado satisfactoriamente el período de adiestramiento.
 
El potencial usuario ha de someterse a cuatro evaluaciones:
 
1.- Test psicológico
.
2.- Exámen médico.
 
3.- Test sociológico.
 
4.- Test de movilidad.
 
 
Para la asignación de perro a los solicitantes, se establecen prioridades:
 
1.- Encabezan la lista los renovadores, es decir, los que ya han tenido perro.
 
2.- Se considera el mayor o menor grado de necesidad del usuario.
 
3.- Se tiene en cuenta, por último, el orden de solicitud.
 
El invidente asiste a un curso de adiestramiento en las Instalaciones de la Escuela, de aproximadamente tres semanas de duración, con el fin de aprender el cuidado y manejo de su futuro perro.
 
Finalmente, se completa su preparación en su propia residencia, trabajando sus rutas y necesidades concretas. De esta última fase, quizás la más difícil al no ser el ciego un experto cinófilo, depende el éxito final.
 
Una vez graduada la unidad invidente-perro, es supervisada periódicamente por monitores de la GDBA quienes, a través de sus visitas, mantienen siempre operativo el trabajo del perro durante toda su vida útil.
 
Se realizan controles rutinarios al mes de la graduación, a los 6 meses y cada año.
 
Además, estos especialistas brindan su apoyo al invidente cada vez que son requeridos para ello, bien porque la unidad presente dificultades o problemas, bien porque hayan de ser introducidos nuevos itinerarios en la rutina del usuario.
 
Casi todos los países han seguido las pautas de la GDBA. Aquellos que no disponen de un sistema de cría propio y de educadores con unidad de criterios, el porcentaje de perros rechazados por ineficaces se eleva hasta el 70%.
 
El arnés es característico de cada una de las escuelas y consta de dos partes: un petral de cuero, que rodea el pecho del animal y un asa metálica, ajustable según las necesidades.
 
En general, el perro se adiestra para trabajar a la izquiera del invidente. Sólo en ocasiones especiales (amputaciones o pérdida funcional del brazo, por ejemplo) se le enseña a trabajar al lado derecho o, incluso a ambos lados, indistintamente.
 
El perro se mantiene a la izquierda del ciego y se moviliza paralelo al sentido de la marcha, sin adelantarse, retrasarse o alejarse. En movimiento, el invidente camina a la altura de la grupa de su animal, con objeto de disponer de unos segundos para reaccionar a las paradas (bordillo, escalón, paso angosto) o a los cambios de dirección del perro. La diferente longitud del asa de metal, permite que la colocación del guía sea cómoda.
 
El perro debe proporcionar una tensión suficiente para que la persona pueda reaccionar a sus advertencias, pero no tanta que resulte incómoda ni estresante para ninguno de los dos.La persona ciega ha de sujetar el asa suavemente para poder sentir las indicaciones del perro, evitando aumentar la tensión.
 
El arnés, que limita los movimientos del perro-guía, representa una dificultad añadida al adiestramiento. El perro-guía ha de aprender a considerar a su dueño, a través del arnés, como una extensión de su propio cuerpo para así poder maniobrar adecuadamente, respetando las medidas adecuadas a ambos para sortear los obstáculos de la ruta.
 
El perro guía actúa, pues, como un intrumento de movilidad para el ciego, siendo intransferible y monoplaza. El invidente que se desplaza con su perro pierde el contacto físico con el entorno al eliminarse las referencias tactiles que pudiera obtener a través del bastón. Ha de desarrollar, sin embargo, las referencias auditivas (comercios, tráfico, etc.) e, incluso, olfativas (kiosko, panadería, etc.) necesarias para poder mantener su orientación.
 
Sin embargo, asistido por su perro, la movilidad resulta menos estresante para el invidente, pues disminuye importantemente el número de decisiones que éste ha de tomar para dirigir su desplazamiento.
 
El perro utiliza su iniciativa para resolver un buen número de las situaciones más frecuentes, moviéndose a un lado o a otro para esquivar obstáculos y caminando derecho hasta llegar a cualquier tipo de barrera considerada insalvable (pared, seto o bordillo).
 
Cualquier ruta se puede descomponer en líneas rectas.
 
Por este motivo, se adiestra al perro guía siguiendo el “principio de la línea recta”, facilitando así la movilidad independiente y segura de la persona ciega. El perro aprende a caminar por el centro del pavimento, manteniéndose concentrado y con la suficiente tensión para poder transmitir sus señales a través del arnés.
 
Es la persona quien, ante una parada del perro (bordillo u obstáculo infranqueable), debe decidir el cambio de dirección. Para saber dónde se encuentra deberá conocer la ruta a la perfección, sabiendo de memoria el número de cruces o bordillos con los que cuenta, tras un previo estudio en un plano.
 
Habida cuenta de la complejidad del tráfico de vehículos, el perro no puede conocer el momento seguro para realizar un cruce de calles.
 
Quien crea que el perro-guía es capaz de identificar las señales luminosas de los semáforos incurre en un error. La responsabilidad de cruzar una calzada recae sobre el ciego, para lo cual ha de guiarse por su oído o solicitar la ayuda de un vidente para garantizar la ausencia de riesgo.
 
Es francamente difícil que un perro se mantenga verdaderamente operativo. En la calle existen numerosas distracciones ante las cuales el perro-guía deberá permanecer impasible: otros perros, gatos, olores diversos, distraerán al perro insuficientemente adiestrado o no convenientemente conducido.
 
Para que el usuario pueda mantener a su perro-guía adecuadamente atento y eficaz, habrá de controlar su desplazamiento en todo momento, a través de ordenarle adecuadamente hasta el destino prefijado y de corregirle los mínimos errores que pudieran producirse en el recorrido. Así, si el perro se saltara un bordillo, habrá que retroceder y obligarle a detenerse antes de cruzar.
 
Además, el invidente debe atender las necesidades de ejercicio, alimenticias, higiénicas y sanitarias de su perro. Ha de saber cepillarle y asearle y deberá conocer a fondo cada una de las rutas cotidianas (parque, veterinario, etc.).
 
Un perro guía cuesta, aproximadamente, 40.000 € pero, por ejemplo, en España, la Fundación facilita gratuitamente el perro y el proceso de acoplamiento y mantenimiento de la unidad a quien reúne los requisitos.
 
En el Reino Unido, la GDBA, apoyada por las donaciones privadas, financia la totalidad de gastos alimentarios y veterinarios del perro-guía. En otros países, sin embargo, es el usuario quien ha de afrontarlos.
 
Hay países en que hay lista de espera para acoger a los perros jubilados en sus últimos años de vida.
 
Por último, es imprescindible resaltar que invidente y perro comparten las 24 h. del día durante años, estableciéndose entre ambos un fuerte vínculo. La enfermedad o muerte del perro, puede ser una experiencia verdaderamente terrible para su dueño, contingencia que debe asumir y para la que ha de estar preparado.
 
 
 
 
2.- EL PERRO DE ASISTENCIA
 
Educación del perro para la convivencia diaria. Escuela de Adiestramiento en Madrid CCAM99El perro de asistencia y de compañía ayuda a la persona invidente o a aquella que tiene dificultades motoras, tirando de la silla de ruedas, recogiendo objetos, pulsando los interruptores de las luces o posicionándose para servir como apoyo en los cambios de asiento o cama.
 
Pacientes invidentes o afectos de enfermedades neurológicas, atrofia cerebral, paraplejias o tetraplejias, esclerosis múltiple, distrofias musculares, problemas de audición, recuperación de un trauma, depresión grave, etc., se benefician enormemente de la ayuda y de la compañía que les proporciona el perro de terapia.
 
El perro de terapia sirve de un inmejorable soporte físico y psíquico al enfermo.
 
Del mismo modo, sirve de excelente ayuda a niños deficientes físicos o mentales (autistas, anoréxicos, bulímicos) y a los portadores de enfermedades degenerativas, crónicas o neoplásicas.
 
El perro de asistencia debe ser seleccionado específicamente para cada usuario atendiendo a su edad, carácter, tipo de discapacidad, condiciones laborales, entorno vital, etc.
 
Y desde luego, el discapacitado ha de decidir sensatamente si precisa de la ayuda de un perro de servicio, conociendo sus limitaciones y las del perro, asumiendo la responsabilidad y servidumbres que imponen su mantenimiento y valorando el impacto que sobre su entorno familiar y social pueda ejercer el perro.
 
El perro de ayuda a discapacitados ha de saber tirar de la silla de ruedas, empujarla, ir al paso con la silla, negociar bordillos, escaleras, rampas y desniveles del terreno, acudir a la llamada, ladrar para avisar de diversas contingencias, apagar y encender luces, portar objetos, abrir y cerrar cajones y puertas, etc.
 
El entrenamiento del pero de asistencia requiere regularidad y versatilidad, pero no es tan preciso como el del perro-guía. Generalmente se lleva a cabo en un período que ronda los tres meses.
 
El proceso de adaptación guía-perro tiene lugar en unas dos semanas, aunque aquí no termina la actuación de la organización que ha preparado el perro. A partir de este momento, es preciso que existan reciclajes periódicos, tanto en el centro de adiestramiento como en el domicilio del usuario, con el fin de mantener siempre operativo al perro y de aumentar su eficacia con el paso del tiempo.
 
 
 
 
3.- EL PERRO DE SALVAMENTO
 
Adiestramiento Canino Operativo, Escuela de Adiestramiento de perros en Madrid CCAM99Las enormes capacidades olfativas y auditivas del perro le permiten resultar de valiosa ayuda en la detección de personas accidentadas, con una eficacia muy por encima de la de las más modernas y sofisticadas tecnologías.
 
En la Segunda Guerra Mundial el pastor alemán se mostró como perro altamente útil en la búsqueda de desaparecidos entre los escombros de las construcciones bombardeadeas.
 
Desde el año 1954 las escuelas suizas, alemanas y americanas adiestraron un buen número de perros de rescate y fueron definiendo las diferencias entre sus métodos de trabajo.
 
En los terremotos de Bucarest, Friaul (Italia), México, Perú, Japón, Colombia, Turquía, Taiwan y de otros países, los perros de salvamento han dejado constancia documental de su eficacia.
 
El perro de salvamento debe tener un carácter sólido, estable y seguro, debe poseer una gran capacidad de adaptación a la variabilidad del terreno, ha de ser resolutivo y valiente frente a situaciones extrañas y ha de estar altamente vinculado a su guía.
 
Es preciso que los perros de salvamento muestren un alto nivel de instinto gregario y de caza, un temperamento activo, una respuesta enérgica a estímulos y refuerzos positivos (voz, caricias), una salud de hierro, un elevado grado de dureza a los agentes desagradables (escombros, gases, etc) y una buena adaptación social.
 
El perro de salvamento tiene que sentir un alto grado de motivación y afición por el trabajo, no ha de dar indicios de agresividad, ha de mostrarse confiado en las más diversas situaciones y, por supuesto, ha de poseer un desarrollado sentido del olfato para poder deempeñar correctamente su cometido.
 
Cualquier ejemplar sano, de cualquier raza o mestizo, que reúna estas características puede ser apto para labores de salvamento.
 
Para el trabajo de tierra (escombros, terremotos, avalanchas, derrumbamientos, búsqueda en grandes áreas) son preferibles los ejemplares de mediano tamaño, fácilmente transportables en helicóptero y no excesivamente pesados (en muchas ocasiones, el guía se verá obligado a realizar rappel, descolgándose con el perro sujeto a sus espaldas con un arnés). Pastor Alemán y otros perros de pastor, Golden y Labrador, son algunas de las razas mas frecuentemente utilizadas.
 
Para el trabajo acuático el Terranova y el Leonberger están especialmente dotados, tanto por su afición natatoria como por las características de su subpelo, abundante y casi impermeable, y de sus dedos, unidos por una membrana característica que les permite avanzar fácilmente en el agua.
 
 
CARACTERÍSTICAS DEL GUÍA
 
Según el Reglamento Internacional de los equipos de salvamento, el guía ha de ser mayor de edad y superar un exámen médico y psicológico.
 
Deberá aprender técnicas de primeros auxilios, de escalada, de orientación y supervivencia en espacios abiertos y poseer un espíritu desinteresado, buenos nervios y un gran respeto por el trabajo en equipo.
 
 
 
GRUPO DE RESCATE
 
Suiza, Alemania, Austria, Italia, Francia, España y otras naciones cuentan con equipos especializados en salvamento, que han sido requeridos en catástrofes importantes de otros países y han intervenido solos o en colaboración.
 
La mayoría de Grupos de Rescate, excepción hecha de los profesionales ligados a los Cuerpos de Bomberos y a las Fuerzas de Seguridad del Estado, son voluntarios y altruísticos. Están compuestos por amantes del trabajo canino y de las labores sociales y humanitarias y, en su vida civil, sus miembros desempeñan diferentes cargos y profesiones.
 
En cada país existen Organismos Oficiales responsables de autorizar a cada unida guía-perro a través de controles periódicos de capacitación, de forma que sólo aquellos que dispongan de esta acreditación puedan intervenir en acciones reales. Los grupos voluntarios de salvamento se movilizan en caso de catástrofe para colaborar con las fuerzas de orden público (Cruz Roja, Cuerpos de Bomberos, Policía o Ejército).
 
 
 
SISTEMA DE PREPARACIÓN DE PERROS DE CATÁSTROFE
 
En líneas generales, la preparación de los perros de salvamento se fundamenta en el desarrollo del impulso de búsqueda y en el refuerzo del instinto gregario, por medio de elogios y caricias del rescatado.
 
Cuando un perro marca un punto donde pueda haber una víctima, el guía señalizará el lugar y se pasará otro perro para comprobar si también él señala su presencia. En caso de que así ourra, se le notifica al personal encargado de excavar y se continúa trabajando con los perros.
 
Los perros de catástrofe deben estar acostumbrados a subir y bajar escaleras y a desenvolverse resueltamente entre los escombros.
 
Yo tuve la ocasión de realizar el primer Curso Oficial de Capacitación de perros de Salvamento organizado en España, con mi perra de Pastor Alemán “Bosanova” que, a la sazón, contaba con tres años de edad.
 
Organizado por Protección Civil, se llevó a cabo en el año 1985 en Madrid y fue impartido por los especialistas del Cuerpo de Bomberos de Niza.
 
De entre los aspirantes, se seleccionaron los perros que hubieran superado, al menos, un grado I de las escuelas de SchH o RCI y que estuvieran condicionados a ladrar a la orden.
 
El programa se desarrolló en 3 fases:
 
1ª Fase: El perro es retenido por un ayudante y el guía se aleja de él y se oculta en un escondite a ras de tierra, mientras el perro le ve hacerlo. Se suelta inmediatamente al perro que, generalmente, se acerca rápidamente a su guía (en caso de que no ocurra de este modo, el guía le ayuda, llamándole). Cuando el perro llega a su altura, el guía le incita a ladrar desde su escondrijo (el perro ha sido previamente condicionado a ladrar a la orden). Cuando el perro lo hace, sale el guía y le felicita.
 
Se repite la secuencia, complicando progresivamente la situación, escondiéndose el guía sin ser visto por su perro y hasta que ladre sin ayuda alguna, siempre saliendo el guía y felicitándole.
 
 2ª Fase: El guía se encierra en un refugio, a ras de tierra, sin ser visto por el perro, tras una persona desconocida para el animal. A estas alturas, el perro está lo suficientemente conodicionado como para ladrar al detectarlo. En este momento, sale el ayudante y éste ¡no el conductor! felicita al perro.
 
En adelante se complican las cosas, haciendo que el perro encuentre a ayudante y guía bajo el nivel del suelo.
 
3ª Fase:A partir de ahora, el guía manda al perro a buscar al extraño, situado en diferentes lugares bajo escombros, cada vez ante estímulos distintos para que el perro aprenda a ignorarlos: cristales rotos, humos, olores diversos.
 
El objetivo final es que el perro sea capaz de identificar el olor humano en cualquier punto de catástrofe.
 
Al cabo de los 5 días de trabajo, la mayoría de los perros inscritos, doce en total, superaron el examen, nocturno, sobre un terreno similar al real: un edificio en ruinas con fugas de gas, diferentes materiales derribados, suelos destruídos, rampas de comunicación entre una y otra zona, etc.
 
 
 
EL PERRO DE AVALANCHA
 
Perro de Salvamento, Pastor Alemán CCAM99Desgraciadamente, cada año quedan sepultados un cierto número de montañeros y esquiadores a consecuencia de imprevistos aludes y avalanchas de nieve.
 
En España, los servicios de socorro en estaciones invernales y en montaña corre a cargo de los distintos Grupos de Rescate e Intervención de Montaña (GREIM) del Cuerpo de la Guardia Civil.
 
Los Guías de Perros de Avalancha han de ser atletas, con gran fondo físico, conocedores del ambiente en donde se desenvuelven y expertos en la técnica del esquí de fondo y de travesía.
 
Los perros de avalancha, carentes por completo de agresividad, han de saber moverse por la montaña y desplazarse sobre la nieve y superficies quebradizas sin ninguna dificultad. Y, al igual que sus guías, han de estar acostumbrados a los remontes mecánicos y a los vehículos de nieve.
 
Los aludes son la consecuencia del deslizamiento de capas de nieve por una pendiente a altas velocidades. Los daños que producen son la consecuencia, tanto de la masa de nieve como del efecto de aire a alta presión que la precede.
 
Dentro de la avalancha se definen tres zonas:
Ø      Zona de origen.
Ø      Zona de transición, o de recorrido.
Ø      Zona de detencción, donde se acumula la nieve.
 
Al tener noticia de la existencia de una avalancha es prioritario proceder a una inmediata movilización de las unidades de rescate. Las posibilidades de encontrar con vida a las víctima de un alud disminuyen rápidamente tras una hora de permanecer sepultadas.
 
Aunque es enormemente difícil rescatar con vida a este tipo de afectados, la intervención de los perros abre una puerta a la esperanza.
 
Las unidades de rescate han de estar en el lugar de los hechos, trabajando, en menos de media hora desde el momento del suceso. Para ello, si las condiciones climatológicas lo permiten, serán transportadas en helicóptero. Es imprescindible, por tanto, que el perro viaje en él sin sentirse estresado.
 
Pero cuando ha de recurrirse a otros medios de transporte, el perro deberá viajar en vehículos de nieve o incluso galopar junto a su guía mientras éste se desplaza con esquís.
 
El perro de avalancha es capaz de detectar el olor humano a través de la capa de nieve. Y su labor será tanto más fácil cuanto menos olores existan en la zona. Por ello es conveniente que los perros sean los primeros acudir.
 
Para aprovechar al máximo la energía del perro resulta conveniente que su guía recaude la mayor cantidad de información posible del evento, retirando del área de intervención cuantos objetos y personas puedan interferir la labor de búsqueda.
 
Al iniciar la exploración es conveniente tener en cuenta el recorrido del alud y el lugar probable por donde se vió desaparecer a la persona o personas sepultadas. Muy frecuentemente se inicia el trabajo desde la zona de depósito, pues es en ella donde la mayoría de las veces se encuentran las víctimas. Pero, en ciertas ocasiones, si hay indicios, puede comenzarse por cualquier otro sitio.
 
Un perro en perfecto estado de forma física y de preparación técnica, es capaz de trabajar durante aproximadamente media hora. Después de este tiempo ha de descansar durante al menos otro tanto antes de reanudar su actividad.
 
El guía debe seguir al perro a una distancia prudencial y, aunque éste ha de trabajar en zig-zag para batir la mayor cantidad de terreno, si no lo hace así, no debe ser molestado por el guía para que no sienta disminuído su impulso de búsqueda.
 
El guía debe transmitir a su perro una sensación de tranquilidad y concentración. Cuando el perro marca una zona, el guía debe sondearla a fondo. En caso de que localice a una víctima, debe avisar a los paleadores y mantener al perro en el agujero, felicitándole constantemente para que se confirme.
 
Algunos perros expertos, psíquicamente muy fuertes, pueden aprender a trabajar bajo presión y a realizar una búsqueda minuciosa y lenta, registrando el terreno palmo a palmo. Si se dispone de alguno de estos animales y la búsqueda ha sido previamente infructuosa, se deberá recurrir a su ayuda antes de desistir y abandonar el área del alud.
 
 
 
EL PERRO DE SALVAMENTO ACUÁTICO
 
Adiestramiento del perro de salvamento, CCAM99El perro de salvamento acuático basa su eficacia en su capacidad de zambullirse para rescatar a la víctima.
 
Los Leonberger y Terranovas, perros corpulentos, pueden evitar ser hundidos por las víctimas cuando éstas se debaten en el agua presas del pánico.
 
El perro, provisto de un arnés o de un salvavidas, se acerca a la víctima para que ésta se agarre y poderla acercar así a tierra firme, donde será asistida por los equipos de socorro.
 
 
 
 
4.- EL PERRO DE ACTUACIÓN POLICIAL
 
Perros Actores, Pastor Aleman Rin-Tin-TinRin-tin-tín, K9 o Rex, han popularizado la imagen de los perros militares o de policía a través de las pantallas de cine y televisión. Ellos simbolizan y representan la arriesgada labor de cientos de perros operativos que, gracias a sus actuaciones diarias en la vida real, velan por la seguridad de los ciudadanos.
 
Desde la Segunda Guerra Mundial, los ejércitos alemán y americano desarrollaron las unidades de guías caninos, adiestrando perros para desempeñar funciones de vigilancia en trincheras, patrulla, defensa, mensajería, transporte de armas y heridos, etc. Desde entonces, las labores del perro militar y policial se han mantenido activas.
 
En España se crea la primera unidad de guías caninos del Cuerpo de Policía Armada y Tráfico (actualmente Cuerpo Nacional de Policía) en 1945, bajo el amparo del Ministerio de la Gobernación (hoy Ministerio del Interior).
 
Dede 1948 la Dirección General del Cuerpo dispuso que los perros habrían de acompañar a los guardias para avisarles de la presencia de personas sospechosas y ayudarles en la captura de bandoleros.
 
En todos los puestos de la Comandancia de Fronteras había, por lo menos, un perro a cargo de los guardias de los mismos.
 
Los perros de policía han sido adiestrados para labores de rastreo, salvamento, protección, disolución de manifestaciones, mantenimiento del orden en acontecimientos deportivos y búsqueda de drogas y explosivos.
 
Se emplean diferentes razas: Rottwailer, Pastor Belga Mallinois, Dobermann, Labrador, Golden Retriever, Cócker y otras pero, el Pastor Alemán, sigue ocupando el lugar preferencial merced a sus capacidades polivalentes.
 
Tanto los Cuerpos de Policía como el Ejército adquieren los perros cuando éstos alcanzan una edad de entre uno y dos años. Se prefiere seguir este sitema a la cría emn las Unidades.
 
Antes de decidir la ccompra, se evaluan detenidamente su cualidades, se considera su carácter, su dominancia, su territorialidad, su dependencia, su ductilidad, su indiferencia a ruidos y ambientes llenos de distracciones, su equilibrio entre los instintos de presa y defensa, el gusto por el rodillo y la forma de morder al figurante.
 
También se someten a una rigurosa revisión veterinaria clínica, analítica y radiológica con objeto de descartar cualquier tipo de enfermedad o anomalía.
 
De entre los ejemplares que superan los tests, sólo aquellos que muestran las mejores condiciones físicas y psíquicas serán admitidos e incorporados a las Unidades de Guías Caninos para llevar a cabo su adiestramiento especializado.
 
 
SELECCIÓN DE LOS GUÍAS     
 
Los funcionarios que los solicitan se someten a pruebas físicas, psicológicas y de conocimientos caninos.
 
Los que las superan realizan el Curso de preparación, que consta de dos ciclos:
 
1.- CICLO DE SELECCIÓN: Consta de una parte teórica y otra práctica, encaminada ésta a desarrollar la educación y manejo del perro.
 
2.- CICLO DE APTITUD: Al alumno se le somete a pruebas específicas en relación con el cometido que desempeñará en el futuro.
 
Superados ambos ciclos, cuenta con el título de Guía Canino, siendo destinado a una Unidad concreta, dentro del ámbito nacional, y siéndole asignado un perro.
 
 
 PERROS DETECTORES
 
Pastor Aleman detector, Centro Canino CCAM99 en MadridLos perros detectores, sean de tabaco, drogas o explosivos, siguen una preparación similar.
 
El objetivo es que los animales apliquen sus instintos de caza e, incluso, de defensa sirviéndose del olfato, aunque sean condicionados a mostrar una reacción diferente en el momento de la detección.
 
Los perros más impulsivos se destinan a la búsqueda de droga y, aquellos más cuidadosos pero dotados de un alto impulso de búsqueda, se reservan para la detección de explosivos.
 
El perro se condiciona durante el período de aprendizaje a buscar su rodillo, de aproximadamente 15 cms. de largo por 3 cms. de diámetro, construído con un trozo de toalla enrollada en forma de cilindro. Y, más adelante, a establecer la relación entre la obtención del rodillo con la “sustancia a detectar” (o sucedáneo del mismo olor si ésta resulta peligrosa o difícil de obtener).
 
El perro aprende que, para obtener el rodillo, objeto de su instinto, ha de localizar y señalizar la sustancia condicionada.
 
El trabajo de enseñanza se divide en tres fases:
 
1.- Iniciación: tiene por objeto desarrollar el instinto natural, el gusto por el trabajo de búsqueda y cobro del rodillo y la relación con el guía.
 
2.- Cobro y asociación de olores: en esta fase el perro asocia los diferentes tipos de olores de las sustancias a detectar con la realización de diferentees ejercicios de cobro. El aprendizaje se inicia con las sustancias de más olor para acabar con las que huelen menos.
 
3.- Búsqueda de sustancias: ahora es cuando se le enseña al perro la técnica de búsqueda de las sustancias que ya conoce, practicando en la forma de realizar el rastreo y los recorridos a seguir en cada caso. Se practica, sobre todo, en el exterior, en vehículos, en edificios y naves y en paquetería colocada en lugares fijos o en cintas transportadoras como las de los aeropuertos.
 
 
PERROS DE EXPLOSIVOS
 
Pastor Aleman adiestrado en detección de explosivos, Escuela Canina CCAM99 en MadridLos perros de explosivos, ajenos al peligro, constituyen un pilar básico en el trabajo de los Grupos Especiales de Desactivación de Explosivos.
 
Alcanzan un alto nivel de eficacia y son, por tanto, la herramienta de trabajo mas fiable.
 
En España hay un buen número de perros especializados en este tipo de misiones. A diario se realizan múltiples servicios, preventivos en la mayoría de las ocasiones, pero también ante amenazas de artefactos explosivos reales o simulados.
 
En la especialidad de perros detectores de explosivos es fundamental la rigurosa selección de los ejemplares.
 
Han de ser sanos, atrevidos, valientes, audaces, activos pero serenos, con un alto grado de atención a los estímulos ambientales. No han de temer las situaciones o los parajes desconocidos y han de mostrarse con iniciativa y dispuestos en todo momento a dejarse conducir por su guía. Deben subir y bajar escaleras, moverse con seguridad por lugares ruidosos o llenos de gente, saltar a niveles por encima o debajo del guía, etc.
 
No han de ser agresivos pero tampoco sumisos. Deben mostrar su dominancia y aplomo, así como su posesividad exagerada ante la presa.
 
El guía, además de ser un experto conocedor de su perro, ha de saber identificar los diferentes tipos de explosivos: goma 2, trilita, exógeno, etc., cuales son mas frecuentemente utilizados por los terroristas y que tipo de trampas pueden ser dispuestas, para evitarlas adecuadamente sin incurrir en el error de producir una explosión inintencionada.
 
El guía ha de ser seguro de sí mismo, paciente y debe mantener un estrecho vínculo con su perro para poder así realizar un correcto trabajo de equipo.
 
Como siempre, en caso de intervención, los primeros en actuar son los guías con sus perros.
 
El guía debe mentalizarse de la importancia de la misión, de que hay vidas en juego y de la táctica que empleará para rastrear la zona indicada.
 
La distancia de trabajo es variable. En ocasiones puede llegar a ser de hasta 300 m.
 
Pero es muy importante que el perro siempre encuentre explosivo para que sea posible recompensar su actuación y evitar su frustración y desánimo. En caso de que no exista sustancia en la zona, se realizará una simulación para confirmar al perro.
 
 
PERROS DETECTORES DE DROGAS
 
Los perros detectores de droga y tabaco son los segundos en número entre este grupo de perros de búsqueda.
 
Se les emplea para la localización de estas sustancias en aduanas, vehículos, edificios, almacenes, colegios, aeropuertos, trenes, etc.
 
 
PERROS DE GUARDA Y DEFENSA
 
Pastor Aleman adiestrado en Guarda y Defensa, Centro Canino CCAM99 en MadridØ      Los perros que vigilan el perímetro de las unidades policiales o militares reaccionan en base a su instinto territorial de defensa.
 
Ø      Los perros de patrulla tienen la misión de alertar a la misma de la existencia de desconocidos. Trabajan adelantados y exploran el entorno ladrando ante el decubrimiento de personas, sobre la base de la activación de su instinto natural de autodefensa.
 
Ø      Del mismo modo actúan lo perros que, retenidos por su guía de la correa, mantienen a raya con sus ladridos –y en ocasiones con sus mordiscos-- a manifestantes u oleadas de personas en espectáculos multitudinarios (deportes, conciertos).
 
 
CLASIFICACIÓN DE LOS DIFERENTES FRUPOS DE TRABAJO CANINOS EN FUNCIÓN DE SU ACTIVIDAD
P.H.
POLIZEI HUND
PERRO POLICÍA
H.G.H.
HERDEN GEBRAUCHS HUND
PERRO PASTOR
Bl.H
BLINDEN HUND
PERRO GUÍA
S.H.
SUCH HUND
PERRO DE PERSECUCIÓN
F.H.
FAHRTER HUND
PERRO DE RASTREO
D.H.
DIENT HUND
PERRO DE SERVICIO
S.H.
SANITATS HUND
PERRO SANITARIO
Gr.H.
GRENZEN HUND
PERRO DE PATRULLA FRONTERIZA
M.H.
MILITAR HUND
PERRO MILITAR
Law.H.
LAWINEN HUND
PERRO DE AVALANCHAS
Sch.H.
SCHUTZ HUND
PERRO DE PROTECCIÓN
Kr.H.
KRIEGSHUND
PERRO DE GUERRA
Z.Pr.
ZUCHT PRUFUNF
Superado el examen de la raza, se recomienda para la cría.
 
LEISTUNGSSIEGER Y LEISTUNGSSIEGERIN
Perros de trabajo de utilidad general, campeones de estructura del año en sus sexos macho y hembra, respectivamente.
 
PREISHUTEN SIEGER Y SIEGERIN
Campeones del año en pastoreo, en su respectivos sexos.
 
 
 
 
 
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